miércoles, 6 de enero de 2010

Tragicomedia de una ITV


5 de enero de 2010. 07:15h
El nerviosismo me ha impedido descansar adecuadamente así que raudo y veloz me dispongo a enganchar el remolque al que la noche anterior había subido la Lobito.Llueve, mis ilusiones de ir a dar una vueltecita una vez superada la ITV se desvanecen así como la idea de hacer cola para pasarla lloviendo no es que me entusiasme demasiado.Aún no sé por qué pero me acuerdo de coger unas cuantas herramientas básicas: llave de bujías, llave para el escape, 2 destornilladores, una llave inglesa, una bujía y un trapo. Cargo casi de todo en el coche: el casco, unos guantes, el "barbour", una mochila, la documentación, aceite para la mezcla y un depósito para gasolina. Me recuerda aquellos lejanos años en los que iba a participar en alguna subida en cuesta. Una última mirada al remolque. Todo correcto y salgo de casa.Los nervios siguen revoloteando en mi interior. Apenas 15 minutos después ya estoy llegando a la ITV. Aparaco el coche, otra mirada a la moto (qué guapa está) y con los papeles a hacer cola para pagar la tasa que no llega a los 20 euros (19,94 para ser exactos) y me indican dónde ponerme con la moto. Me sorprenden, hace unos días el circuito era diferente y me indican que hay una nueva normativa de ciclomotores. ¡Oiga!, que es de 74cc!! les digo. Igualmente, me responden. Todos a la misma cola y el mismo recorrido.Bajo la moto del remolque, los pies me resbalan al andar. Excito el carburador y, joer, no arranca. Me decido por el plan "B": el empujón. Apenas unos pocos metros y motor en marcha. Ufff...Unos minutos de espera con el motor en marcha. Esto va bien. Paro el motor y pruebo de volver a arrancarlo y lo hace a la primera. De todos modos, decido no parar la moto. Me llaman, paso el primer control, documentación correcta y número de bastidor. Me indican que me sitúe detrás de un Fiesta blanco. No llueve y el motor ronronea como un gato. Una humareda delata que la moto va un pelín grasa. Faltan dos coches...uno... me toca!!! PUFFFFF!!!! motor parado. Intento arrancar, no quiere. En un intento desesperado le doy a la palanca con todas mis energías. Nada. El clip que sujeta la palanca, sale despedido junto al muelle y la bolita. Joeeerrr....Salgo de la cola y empieza el festival. Llave de bujías en mano y desmonto. Mojada hasta el tuétano. Limpio y monto. No arranca. Empujo y decido pedir ayuda. Me ayudan a empujar y la moto arranca. ¡qué espectáculo! Me reincorporo a la cola, más bien me reintegro a mi puesto anterior, me vuelven a indicar que pase. OTRA VEZ SE PARA!!!! Joeerr... que la condenada no quiere pasar a la ITV. Mi cara, un poema. Estoy cansado y llamo a casa para "llorar". Vuelta a empezar.Saco de nuevo la bujía (como tres o cuatro veces después de sendos intentos). Renuncio a la palanca de arranque. Paseo por el aparcamiento empujando. Jadeo. Casi me rindo pero como el fénix decido que debo resurgir y la pegatina roja es un objetivo al que no debo renunciar.Pido ayuda a un profe de autoescuela que había por allí, unos empujoncitos y la moto funcionando aunque con mucha humareda. Está claro que no está bien carburada y/o la proporción de aceite en la mezcla es excesiva. Llego de nuevo a la cola, ya hace casi una hora que ha empezado la diversión, por llamarlo de alguna forma elegante, y me hacen entrar en la estación con el motor arriba de vueltas. Se vuelve a parar. Me ayudan a intentar arrancar con el frenómetro. Ni así. Me "aparcan" dentro de la estación de la ITV con un "espera aquí". Decido dejarme llevar ya que sé que ellos han visto funcionar la moto. Nunca se sabe. Pasan los minutos y llega una chica (muy guapa, por cierto) y me pregunta si soy el de la moto que no arranca a lo que asiento. Venga, que te ayudo a ponerla en marcha, me dice. No me lo creo. Me hace subir en la moto y se pone a empujar. La moto arranca casi de inmediato. La mano femenina hace estragos... Rápidamente vuelvo a la entrada de la ITV y paso igualmente rápido a la zona de comprobación de luces y las probamos, junto con el claxon en apenas 25 segundos y la chica indicándome que mantuviese altas las vueltas del motor, que no me importara ni el ruido y ni el humo a tope (ay! que me la tumbarán por el ruido y el humo, pienso). Sin problemas, la parte "eléctrica" está bien. Cortamos motor.Pasamos al frenómetro y demostramos que la Lobito frena de cine y la aparcamos. Como el muelle de la pata de cabra se había roto unos minutos atrás en un arrebato de desesperación y que estaba en mal estado sin yo ser consciente, tengo que hacer algún apaño de emergencia para solucionar la crisis. Repaso de los neumáticos, supensiones, etcétera. Me indican que el retrovisor está flojo y prometo solemnemente que lo atornillaré de inmediato ya que tengo una llave inglesa en el coche. Llega el momento cumbre, el catadióptrico trasero no les gusta y les indico que se trata del de origen (cierto) y les recuerdo que la moto no salía de fábrica ni con la luz de freno y la mía sí la llevaba. Llegamos al acuerdo (nueva promesa) de colocar un catadióptrico por debajo de la matrícula y, al fin, se termina el suplicio.Me sorprendió lo concienzudo de la revisión, buscando los juegos de los ejes, de la dirección y todo lo demás, especialmente la amabilidad de la chica de la ITV (los demás también pero me fijé más en la muchacha...) Vaya, que si yo fuera un poquito más "joven" y sin pareja le hubiera tirado "los tejos". Solteros: ¡os puedo decir dónde se encuentra esta joya a cambio de algún hierro de mi interés!!!El broche de oro de esta mañana de infarto se produce cuando me ofrece si colocar o no la pegatina y si decido que sí, me brinda a que la ponga yo, en su precencia y así ella se exime de una mala colocación.Me lo pensé y le dije que sí (no seáis mal pensados). Lo cierto es que será un orgullo llevarla (la pegatina)Y qué mejor que unas fotos para mostrar el final feliz de cualquier aficionado a la restauración de motos: la pegatina de la ITV.
No me atreví a pedir hacer una foto a esa chica que tan gentilmente me atendió y aplacó mi mal estado de ánimo.
A eso de las 10h cargo la moto en el remolque y decido que la vueltecita será para otro día. Ahora toca reposar de las emociones y en otro momento ya revisaré lo que le pasa a mi Lobito.












2 comentarios:

  1. Hola, primero felicidades por la excelente restauración de esta espléndida Lobito, yo estoy empezando a restaurar una mk7 175, la de las calcas rojas, y necesito localizar un juego de neumáticos nuevos, me puedes indicar donde lograrlos?, muchas gracias.
    Joan Gonzalez.

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  2. Vaya veo que no soy el único que pasa nervios en la itv, parece como si la moto tambien se pusiera nerviosa, a mi no me ha pasado tanto, pero es típico que cuando toca arrancarla se hace la remolona, fíjate si me pongo nervioso que la última vez que pasé la itv de mi benelli 500 LS, me pusieron falta leve por que no iban los intermitentes... pero sí funcionaban lo que pasaba es que yo le daba al mando de ráfagas, que es muy raro, y me empeñé en que eran los intrermitentes!!

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